16 de agosto de 2010

contrastes


feliz día de campo, El Escorial, jardín, sol, niñas en la piscina hinchable, bonitas fotos, avispas al sacar el pollo asado a la mesa, árboles frutales, hortensias moradas, comida en el interior de la casa cerrados a cal y canto por culpa de las avispas (eso sí, cerca del campo), tumbada ver las nubes blancas, grata conversación, moscas, silencio, niña que no se duerme la siesta, pajarillos cantando, niña que no para de hablar mientras intentas dormir la siesta en una tumbona, aire fresco, oportuna ambulancia con la sirena cuando la niña ya se había callado, pies descalzos en el césped…

6 comentarios:

  1. No si el campo está muy bien si no fuera por todos los bichos que lo rodean. Piensa tan solo en lo bueno del campo. Naturaleza, oxígeno, y al menos nadie pisó un “regalito” de vaca, perro o cualquier otro animal. Es lo que tiene….

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  2. ¡juaaa, juaaa! esa parte no he querido ni comentarla, ahí queda lo de los pies descalzos... besines.

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  3. Absolutamente descriptiva, es casi una peli de Fellini...Besitos, te animo a que sigas me gusta leerte

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  4. Bienvenida "dispuesta para todo" y muchas gracias.

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  5. Los salmones, los elefantes y los chinos cuando se baten en retirada vuelven al lugar que los vió nacer. Estoy en un proceso de transición en la búsqueda del campo. Supongo que fueron mis ancestros de Atapuerca los que me reclaman. Pero francamente, entre un taxista malhumorado, un semáforo en rojo y un perro cagando en la acera, prefiero las moscas.
    Moscas, sois parte de mí.

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  6. sí, sí, a mí me encanta el campo, pero mis papis me han dicho que yo vengo de París. y debe ser que allí el campo no tiene moscas ni avispas. ¿las quieres? pues toma, toma, todas para ti. un besazo.

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