17 de septiembre de 2010

adios culpa


Hoy una persona muy importante para mí me comentaba que otra persona entendida le hablaba del gran error que es sentir culpa.

Le decía que la culpa no es un sentimiento natural, no nacemos sintiendo culpa por nuestros fallos, es algo que aprendemos a lo largo de nuestra vida.

Parece ser que las religiones han tenido “mucha culpa” de ello, ya que para poder existir necesitan que las personas nos sintamos culpables y así poder controlarnos (siento si algún creyente no opina así, yo estoy bastante de acuerdo).

Según esta persona entendida vivimos y aprendemos de nuestros aciertos y errores, son los que nos permiten avanzar por medio de un aprendizaje constructivo. Pero si la culpa entra en juego nos bloqueamos y dejamos de aprender para pasar a sentirnos mal cuando algo no ha salido como debía o como creíamos que tenía que ser.

Hemos comentado lo interesante de la teoría y lo cierta que nos parece. A continuación yo, que no puedo dejar descansar mi mente, he empezado a pensar sobre ello y he intentado encontrar incidios de culpabilidad en mi comportamiento habitual y más últimamente. ¡Sorpresa!

Creo que la sensación de culpa por no haber hecho lo correcto nos lleva a sentir frustración pero no nos enseña cómo debemos hacerlo la próxima vez. Si esto se repite muchas veces, acabamos sintiendo rabia contra nosotros mismos y solemos descargarla contra las personas que nos rodean, que lógicamente son las personas que nos importan y a las que no deberíamos dañar.

¿A qué conclusión llego?

Pues a que deberíamos hacer una lista con todos los errores que cometemos normalmente e incluso los cometidos hace años y hacernos conscientes de ellos. Yo por lo menos me pongo manos a la obra, de mañana no pasa, sin culpa y con los ojos bien abiertos ¡a aprender de ellos!

8 comentarios:

  1. El problema de la culpa es que tiene una connotación religioso-moral que trasciende de la responsabilidad. Alguien se puede sentir culpable de masturbarse sin sabterminar de saber qué ha hecho mal.
    A los niños hay que insistirles en la responsabilidad de sus actos. Que todo lo que se hace tiene una consecuenca que no tiene por qué ir acompañada de culpa. Puedes sentirte responsable de algo sin llegar al punto infernal de la culpa.
    Muy bueno tu post.

    Espero que estés con mejor ánimo que hace dos días.

    Bs.

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  2. Hola Antonio. Lo que me gustaría a mí es saber transmitir eso a mis hijos. Espero aprender. Muchas gracias por la explicación de otro entendido. Mi ánimo ya genial. Un abrazo.

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  3. Estoy totalmente de acuerdo. La culpa nos bloquea, nos impide vivir con tranquilidad, nos remuerde la conciencia... No, yo aprendí a dejar de lado la culpa hace tiempo (precisamente hablé de esto hace poco con una gran amiga), y vivo más tranquila.

    Lo que dice Antonio: responsabilidad, si; culpabilidad, la justa.

    Besos, querida!

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  4. Ebony querida, es un lujo y un orgullo que hagas comentarios en mi blog, una CiberJeni con tu experiencia. Mil gracias por el consejo, sólo queda... ¿cómo hiciste para dejar la culpa a un lado? llevo tres día intentándolo y, no se quiere ir. Me parece que un día de estos vamos a tener que trasnochatear tú y yo y me cuentas tu secreto. Un besazo.

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  5. ¡Qué fácil es la teoría y qué difícil recorrer el camino! Caminar sin culpa, soltar su lastre y afrontar los hechos desde otro enfoque más constructivo y menos autoagresivo, ¡qué maravilla!
    Yo tengo un par de asignaturas pendientes e importantes a las que les vendría bien este acercamiento.
    Gracias por el post tan estupendo guapa :)

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  6. Uuuuy, hermanillo, lo del lastre es lo que más cuesta, por lo menos a mí. Si quieres nos juntamos y estudiamos nuestras asignaturas pendientes en ingles ¡y matamos dos pájaros de un tiro! un besazo enorme, te quiero.

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  7. Creo que la culpa es una de las emociones que más daño nos hace. Aunque hay tantos patrones de conducta en los que está implicada que no resulta tan fácil deshacerse de ella. Es capaz de machacarnos hasta por las más pequeñas cosas. Más que luchar contra ella deberíamos tratar de evitar que se genere, y la responsabildiad y reconcoer los errores son los mejores remedios.

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  8. Pues sí Graziela, yo ahora como veo que contra ella no puedo luchar, lo que estoy haciendo es ignorarla, como las rabietas de mi niña, y parece que va un poco mejor. Muchas gracias por estar ahí.

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