4 de febrero de 2011

una y no más

Por propia y reciente experiencia sé que no es muy recomendable llevar a los niños a más de un médico el mismo día, o puede ocurriros lo mismo que a mí.

Jueves por la mañana.

Visita al hospital para que la niña pase una revisión en el otorrino. Le mira un oído con la luz, ahora el otro. Le ve una infección, e intenta aspirarle no sé qué con un artefacto que, según él, no duele pero que hace un ruido tal que a la niña casi le revienta el tímpano, con la consiguiente rabieta y negación y giros de cabeza a modo niña del exorcista y agarrado de los brazos del médico y patadas a la enfermera. Nada, hubo que dejarlo.

Por la tarde la llevas a otro hospital al oftalmólogo.

Primero le hacen jugar a las adivinanzas y ella encantada, con un ojo tapado y mirando las diapositivas. Y el doctor - ¿esto qué es? y ella - un árbol - ¿y esto? - la casita - ¿y esto? y ella muy contenta y casi gritando - ¡el soool! - ¿y esto? - ¡eeeel pajarito! - ¿y este? - pueees, no sé, no lo veo - sí mujer mira bien - no sé - a ver ¿qué es? y ella - es que las adivinanzas si son muy difíciles yo no las sabo bien.

A continuación le dilatan la pupila por medio de una gota en cada ojo cada diez minutos, tres veces, con lo que eso escuece y ella aguantando pero lloriqueando y diciendo que no quiere más, claro.

Y mientras esperamos la media hora que te mandan en oftalmología, aprovechamos para llevarla al edificio de enfrente, a urgencias, para que le hagan un análisis de orina porque lleva tres días que no hace pis y sin embargo le duele y tiene ganas cada cinco minutos.

Le obligas a beber agua cuando no tiene ganas y ella te dice que no quiere beber porque si bebe tiene que hacer pis y eso duele y tú le dices que si bebe le duele menos. Y limpia la zona con la esponja que te da la enfermera, y seca con las toallitas, y coge el bote y - ay que escuece. Y nada, una gotita. Y - bebe más agua, y - que no, y - venga un poco más, y - mamaaa, que tengo pis. Y limpia otra vez la zona con esa esponja con detergente que debe ser extra-abrasivo, y seca, y pon el botecito, y - nooo maaaami, que me va a doleeer - venga cariño, un poquito - ay ay es que me escuece - ya ya. Y no, es otra gotita, y tú con el botecito dentro del váter, y - un poco más hija por favor, y ella llorando y gritando a todo gritar - nooo que me va a doooleeer mucho - no mira, si lo haces muy deprisa se pasa muy pronto el dolor y nos vamos y en casa te doy un regalito por portarte bien, y - vaaaleee, maami, ya más tranquila pero hasta las narices de su madre, y finalmente un chorro medio dentro del bote y medio fuera, en mis dedos, pero bueno, por lo menos ya hay suficiente.

Y dejas la muestra a la enfermera - gracias vuelva en media hora. 

Y te vuelves al oftalmólogo porque se te pasa la hora.

Y después de dos horas y media en el hospital, pasas, sientas a la niña en la silla y cuando se acerca el médico con la linternita la niña le dice con cara de fastidio - no quiero tomar más aaaguaaa. Y cuando el oftalmólogo le dice - no, si yo sólo voy a mirarte con una luz, la niña se lleva la mano a la oreja derecha y dice - ¡nooo, no me saques nada más del oídooo, que ya no me dueeele!

9 comentarios:

  1. Ains pobre mi niña... La de cosas que ha tenido que aguantar... Los niños jamás pierden la capacidad de sorprenderte cada día...
    Besitos a las dos

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  2. Ya os vale, no? Como te pasas con mi nuera, pobre. Otro día me la traigo para q descanse de sus padres

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  3. Mi querida Cruella, los niños son alucinates. Después de toda la tarde allí y de perder su peluche allí, y de sufrir allí y llorar allí, estaba más entera que sus padres. Un besazo.

    Hola Albert, que ilusión verte. ¿Te imaginas el mismo recorrido pero con tus dos criaturas?? No fue para tanto al final. besines.

    Consu, te la dejo cuando quieras, sé que tú me la cuidas bien, pero no te preocupes, que la conservo enterita y coleando para tu rubio.

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  4. Es cierto! ...las personitas diminutas son alucinantes!!! ...parece increíble su capacidad de sorprendernos... en tantas cosas! Hacen que las situaciones mas sufridas acaben por dibujar en la boca de los angustiados padres una sonrisa!

    Un dolor de oído de un niño, es y será siempre para un niño un dolor de oído.

    Para los papas de ese mismo niño, su dolor de oído es, a parte de un simple dolor de oído, una angustia permanente porque al niño le duele el oído y esta flojito.Un estres meterno-paternal porque hay que avisar al médico, visitarle e ir a la farmacia a comprar los medicamentos. Un ejercicio de planeamiento semanal porque el chiquitín no irá a la escuela y habrá que enchufarlo en casa alguno de los abuelos. Una falta de horas de sueño pendientes de que el niño respira demasiado deprisa. Un... ...

    Al final de la semana el dolor de oído del niño desaparece. El cansancio, el estres y el sueño de toda la familia queda. Y así todo el crudo invierno! ...cuando no es el peque es la mayor!

    Pooobres papas! ;DDD

    Y... ...y aun así no hay derecho a quejarse, nosotros nos lo hemos buscado! ...y aun así estamos encantados por el simple hecho de verles dormir ...y aun así se nos cae la baba cuando contamos sus cositas a nuestros amigos sin niños, que no entenderán (hasta que se decidan a dar el paso) porque estamos taaan contentos si solamente contamos que vamos sieeempre agotados, siempre sin tiempo, siempre estresados!

    Hay! ...hay cosas que son imposibles de transmitir! ... ... ...

    ... ... ...encantada! ...leo lo que tu musita te inspiro esta vez y me río por debajo la nariz! ;DDD ...conozco la sonrisa que se te debió quedar cuando la chiquitina soltó: " ¡nooo, no me saques nada más del oídooo, que ya no me dueeele!"

    Ya ves! ...también con este diminuto detalle de tu diminuta personita nos has hecho pasar un buen rato a tus seguidores del blog. Uy! veo que ya me autoincuyo entre ellos!!!

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  5. Hola de nuevo Anónimo/a. Estoy encantada de que te incluyas entre los seguidores de mi blog, porque me encanta tener seguidores que me cuenten cositas como tú. Deduzco que eres un/a agotado/a por los niños y al mismo tiempo encantado/a por ellos. Ya somo dos. Un abrazo y gracias.

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  6. pero que valiente!! es alucinante como aguantan, se nos podía pegar algo!! . Con lo de decir lo que ven, te partes, yo con María tengo varias anecdotas. Son geniales!! Muchos besitos y achuchones a la familia entera

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  7. ¡Menudo día! demasiada paciencia ha demostrado tener la pobre, claro que ya no sabía si la querían hidratar, sacar liquido o echar gotas. Eso es agotador para cualquiera y bastante desesperante, aunque supongo que al final todo estará bien.

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  8. MJ y Graziela. Tenéis razón en que los niños tienen mucha paciencia y son muy valientes, no dejan de sorprendernos y no pierden la chispa aunque no sepan en qué medico están. Alucinantes!
    Besos.

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