3 de junio de 2011

fulgencismo mágico  
Nota 0:  
Si me lo dejas y me dices lo que quieres te lo hago. O lo intento. 
Leo la sentencia una vez más. Si me lo dejas... Claro que sí. Te lo dejo. Todo. Me abalanzo sobre tu cuerpo buscando las curvas que adivino en la ropa. Tu sonrisa, tu cuello, tu cuerpo me habla el único lenguaje que entiendo. Y me dices lo que quieres. Sabes lo que quiero. A ti. Que te estremezcas en mis brazos. O lo intento. Inténtalo conmigo de nuevo. Abrázame. Déjame desnudar tu cuerpo, que tu alma vendrá luego...
Abro los ojos. Mi compañera de trabajo me pide el ordenador, que el suyo está roto. Miro alrededor mío: sólo la atónita mirada de varios pares de ojos me hace recuperar el sentido de la realidad. La frase suena en mi memoria. Si me dices qué necesitas de programas, te los paso. O si no, me dejas el ordenador, me dices lo que quieres y te lo hago. Maldita imaginación de miércoles mañana.
Fulgen García

mi blog: pensamientos, palabras, ¿obras?   


5 comentarios:

  1. Como nadie se anima, o puede que por que estén de fin de semana, me decido a inaugurar la sección de comentarios.
    Ful, muchas gracias de nuevo por este regalo. Me encanta pensar que estarás por aquí todas las semanas.
    Os recomiendo que visitéis su blog. Hay relatos muy diferentes de lo que publicará aquí (y atención a sus finales)
    Un beso.

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  2. Los dos me encantais... y si, nena... de fin de semana :)

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  3. Ei!! Yo había comentado!!! Sr. Blogger, deje la joda!!

    Pues nada, eso, que hacía referencia a sus finales inesperados y tal.

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  4. claro! no podía ser de otra manera! si Ful tiene la mente muy limpia, o q os habíais creido? Besos!

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  5. Yo jamás tendré un pensamiento pecaminoso, una palabra soez o una obra lujuriosa. Jamás.
    Tendré varios.
    O Muchos.

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