5 de julio de 2011

fulgencismo mágico  
Nota 2:    

Qué calor.  

Pienso que hace un año estaba sentado en la playa de Roquetas, en Almería, en plena contemplación de señoritas que eran profesionales de la siesta al sol y de barcos que caían repletos de personas por el horizonte. Pienso que me quemé en menos de una hora la mayor parte de la piel del cuerpo, y que tuve ampollas más de una semana, y mareos. Pienso que estaba tan bien de vacaciones. Y pienso ahora en ella como si fuera ayer, como si fuera mañana. 
Me acerqué tímido y retraído. No pude mirarla de frente, tal fue la explosión de luz que me cegó. Refulgía el diseño que la envolvía con naturalidad y gracia y que marcaba las suaves curvas de su perfil perfecto sin presionarlas, sin rozarlas siquiera. Sonreía a todos, pero creí ver un guiño de complicidad carnosa hacia mí. Creí ver una mirada furtiva que buscaba a algún incauto, a algún infeliz que cayera en sus garras para destrozarlo. Debía ser yo, porque me lancé como nunca después he vuelto a hacer con ninguna otra. La tomé en mis brazos sin que opusiera resistencia. La sentí liviana y fría y fácil y accesible. Y me dejó hacer. La llevé a una esquina, fuera de la mirada de tantos curiosos impertinentes y la abracé. Sonreí como un adolescente después de conseguir su primer beso en los labios. Noté cómo se derretía en mi boca.
Y dejé caer su cremoso sabor por mi lengua hacia mi garganta. Y su sabor me llenó como nunca antes otro lo había hecho. Arqueé la cabeza hacia atrás y entorné los ojos. La punta de mi lengua rozó la gota que acariciaba su piel hacia ninguna parte. Me llené de su aroma complejo y juvenil, casi infantil.
Mi primera tarrina de helado de aquel verano infernal…
Fulgen García


8 comentarios:

  1. Sabes que me encanta esta habilidad tuya para trastocar mis emociones cuando escribes. Sabes también que estos finales sorprendentes me pierden. Pero esta vez te has pasado, no puedes hacerme esto, no puedes recrearte así y hacerme subir como la espuma y luego dejar que caiga empicado y me estrelle contra el suelo. No puedes. Pero te lo perdono porque en el fondo me gusta.
    Gracias y besines.

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  2. Tus finales, que siempre descolocan. Geniales.

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  3. Sentía que no debía que no podía... pero este tendrá su final real, entre dos personas, porque creo que lo merece. Lo tendréis. Para evitar bajones innecesarios, descolocamientos varios y esas cosas.

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  4. se me ocurre que por muchas cosas que lea tuyas, ya llevo unos añitos, no me dejas de sorprender cuando llego al final. Todos de subidón en la playita y .... eres genial

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  5. Este es mi Ful!!

    ¿Nos espera un verano notoso, esto es, lleno de notas? Espero que sí...

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  6. Os espera un verano de un notas que no se lo salta un equino por muy entrenado que esté. Me congratula que al maestro dePropio le guste. Seguidle en su blog. Es un verdadero escritor, no como ese otro que me mira cada mañana desde la ventana extraña sobre el lavabo del baño.

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  7. Un helado, ¿que si no?

    Muy bueno.

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  8. Me gusta, porque te sube la temperatura a pasos agigantados, y al final, ¿qué si no te la bajaría?
    Pues un helado, claro...

    Yseult

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