23 de noviembre de 2011

abrazos, abrazos y más abrazos


Hace unos meses publiqué en mi blog el abrazo de oso que le había enviado virtualmente a un amigo, también virtual, que tenía muchas ganas de llorar. Entonces él me dejó que expusiera aquel abrazo entre todas mis locuras y, ahí está desde mayo. 

Bien, pues ayer, escribiéndome con otra personita, igualmente virtual, con la que espero llegar a tener una estrecha amistad, y ante una mala noticia que acababa de recibir, volví a ofrecer mis servicios como abrazadora "on line". Y ante su respuesta afirmativa, me afané en crear un abrazo esperanzador. 

Lo recibió, lo disfrutó, incluso asegura que se estremeció. Y cuando le he pedido permiso para publicarlo aquí me ha dicho que me pertenece y que debo compartirlo con más personas. No estoy de acuerdo con él en lo de que me pertenezca porque es un regalo que yo le he hecho y considero que ahora es todo suyo, pero como me ha dejado compartirlo, os lo dejo aquí para que quien lo necesite lo use. 


“La verdad es que me he sentido encantada de que me pidas un abrazo. Tienes razón en que los abrazos brillan por su ausencia en nuestra sociedad, y la verdad es que cuando uno recibe o da un abrazo sincero, las sensaciones que nos invaden son indescriptibles y muy reparadoras. Así que venga, vamos al tema. 

Como estás aún en el trabajo te pediré que, por favor, busquemos un lugar discreto, para que no nos miren mal, las personas poco abrazadoras no entenderían que un compañero y una absoluta desconocida, se estrecharan entre sus brazos en medio de la oficina, eso sí, un lugar que no parezca un escondite, no me gustaría que alguien entrase de sopetón y al encontrarnos en tal estado pudiera pensar otra cosa… no, no, no, que no están las cosas para malos entendidos. 

Así que una vez en un lugar discreto pero a la vista, procedo a acercarme y extender mis brazos hacia ti. Ven. Veeeeen. Te noto pelín tenso. Es normal, no me has visto en tu vida y ahora voy y quiero abrazarte. Pero mira, para que sea más fácil. Cierra los ojos. Vale, así. Ahora ya puedes pensar que soy cualquier otra persona a la que conozcas y que te apetezca abrazar. Déjate llevar que yo te sujeto y no te tropiezas. ¿Eres muy alto? A ver si ahora no voy a poder dirigirte ¡y nos caemos los dos! 

Bueno, imaginaré que tienes una estatura normal y continuaré. 

Estabas con los ojos cerrados, yo extendiendo mis brazos y ahora rodeo tu espalda con ellos hasta que mis manos se juntan por detrás. ¡Ejem! Creo que resultaría más sencillo si tus brazos acompañaran a los míos y me rodearan a la altura de los hombros. 

Eso. Muy bien. Ahora deja la mente en blanco (tú que sabes, que yo no puedo) y dedícate sólo a sentir. 

Siente tus brazos alrededor de mí. Apriétame. Siente mis brazos rodeando tu cuerpo. Estoy intentando espachúrrate pero sin demasiada fuerza para que sea un abrazo agradable. 

Siente el calor que desprendemos y que tiene cualidades reparadoras. A ti te repara el miedo a ese futuro cercano e incierto. A mí me repara la falta de roce que me invade algunos días. Siente como tu respiración se va calmando, y cómo se acompasa con la mía (suele pasar en los abrazos, ¿lo recuerdas?) Siente como la musculatura de tus mejillas se destensa y poco a poco las comisuras de tus labios van adoptando una posición más elevada. No sonríes, pero tampoco dessonríes. Simplemente estás a gusto y tu cara lo refleja. 

Continúas con los ojos cerrados, imaginando que soy otra persona. Yo también los cerré, pero yo me imagino que eres tú, al fin y al cabo he sido yo la que te he ofrecido el abrazo (no me voy a andar ahora con vergüenzas). Y mientras imaginas, intentas rodearme un poco más, como si quisieras que ni un miligramo de abrazo pudiese escaparse por algún lado. Y mientras tú sientes el abrazo en tu interior y te llenas de él, yo siento el abrazo muy dentro de mí y también me lleno de él. 

Poco a poco, y mientras sigues apretando tus brazos, vas abriendo los ojos de nuevo y mirando la luz que entra por la ventana. 

Esa luz ya no es gris. Esa luz ya no es triste ni negativa. Durante estos pocos minutos que hemos permanecido unidos por ese abrazo maravilloso, el día y lo que queda de él, se han vuelto claros, luminosos y llenos de esperanza. 

Porque como bien me dijiste aquella vez “nada ocurre por azar”. Y por eso, seguramente todas tus preocupaciones de ahora tengan una explicación en el futuro. 

Y ya con los ojos abiertos, unidos por nuestros brazos que ya se han acostumbrado a esa posición y a los que ahora les cuesta dejarla, y cuando ya no nos cabe más abrazo, y nos sentimos super a gusto, vamos poco a poco separándonos. 

Tú me coges por los hombros y me apartas lentamente. Yo doy un paso atrás, te miro y te digo: 

“Hola, encantada de conocerte” 

Me plantas dos besos y ahora, por fin, SONRÍES." 




Este abrazo ha querido ser compartido por su dueño pero, aunque se empeñe, es sólo suyo. 

Si alguien necesita uno propio, que me lo diga y se lo voy fabricando. 

¡Por abrazos virtuales que no quede!



8 comentarios:

  1. He sentido la calidez del abrazo. Gracias por el abrazo a tí por darlo y al su dueño por compartirlo.

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  2. Hola

    Mi nombre es Katty y soy administradora de un directorio web/blog gratuito, vi tu blog me gustaría agregarlo a el, así lograr que mis visitas conozcan tu blog, espero tu respuesta.

    Te dejo mi email para que me escribas
    katty.caceres28@gmail.com

    Éxitos con tu site.
    Katty.

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  3. Que fácil resulta la amistad de forma virtual, el ser amable, cariñosa, simpática, interesante, el entender la situación, cualquier sea, de la otra persona, es tan sencillo abrazar así.

    Pero cuánto de todo eso, es verdad??? hasta que punto son creíbles todas las historias que contamos, o simplemente es una forma de evasión y ser quién en realidad no somos, el poner a prueba a la persona que está al otro lado de la red, a ver hasta donde llega.

    Ahí lo dejo. Yo prefiero los abrazos "in person"

    Susi

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  4. Por partes, como dijo Jack. La primera es felicitarte de nuevo, Encantada, porque vuelves a trasmitir todo lo que piensas, a compartir tus emociones y tus sensaciones de esa manera tan genial en la que eres totalmente auténtica y única. Y al hilo de esa felicitación, comentarle a Susi que esto de escribir un blog, un comentario, tener un perfil en uno las diferentes redes sociales, etc...tiene una parte enorme de duda y de desconfianza, porque eso es en lo que nos escudamos todos "TODOS" los que, de una forma u otra, participamos en ellos, en que nunca se sabe si se dice la verdad, toda la verdad o nada más que la verdad. De cualquier manera, siempre los he leído con la convicción de que el escritor no pretende engañar ni hacernos creer que vive en un mundo maravilloso. Simplemente nos cuenta una historia, un cuento, una anécdota o un simple chascarrillo, y al que le guste bien, y al que no...también.
    Mil besos.
    Patricia

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  5. Encantada y otros habitantes de este blog,

    Durante mucho tiempo he escrito en diferentes lugares de internet. Evidentemente han sido sitios que me merecian confianza y buen cobijo. Nunca me he sentido engañado por nadie y siempre he tenido la sensación, siempre confirmada, que la gente por internet se muestra, más que nunca, como es. Evidentemente no hablo de chats donde ligar, hablo de espacios donde "contar-se" es posible y donde encuentras gente que te escucha y a quienes escuchas.

    En estos tiempos he aprendido a sentir(SENTIR!) abrazos virtuales como el que Encantada nos ha compartido esta vez ...y poco a poco he aprendido a sentir (SENTIR!)amores. Amores a los que nunca he conocido físicamnte, pero que llenan y dan tanto como nuestros amores presenciales.

    Sí! ...los abrazos virtuales sirven porque transmiten calor humano!

    Encantada! ...ponme en tu lista de abrazos (virtuales) pendientes!

    Un beso a todos y todas.

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  6. jajajaja, perdonadme, pero esto si que es de risa, me puede alguién explicar cómo se puede dar y llenar tanto en una pantalla como en carne y hueso?? pero es que estamos tontos o tontos (sin ofender a nadie, para nada es mi propósito).

    Coincido con Susi aqui es fácil fingir, dar y llenar porque no deja de ser una farsa, es cómo cuando juegas y te pasas horas con el niño de tu vecino, pues claro, al final le mandas con su madre, igual que esto cierras sesión y punto.

    No nos dejemos engañar por las redes sociales, cada uno pone la identidad que le place, se inventa las historias que nos conviene para el momento en cuestión y luego si te he visto no he acuerdo, total.

    Mi humilde opinión e insisto pido perdón por si acaso ofendo a alguién.

    P.D. El que quiere ligar no se va a páginas de ligoteo, si no a blogs serios, pensadlo.

    XXX

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  7. Hola Isabel. Me encanta verte por mi casa y me alegro mucho de que te haya llegado un poquito de este abrazo compartido. Un besazo.

    Hola Susi. Yo también prefiero los abrazos en persona, y supongo que los demás también. Al publicar este abrazo no he intentado decir lo contrario, ni creo que lo haya hecho. Simplemente si una amigo me cuenta que está un poco bajo de ánimo, si estamos separados por kilómetros y le escribo esas palabras, le hago sentir que me importa, y eso a veces es suficiente para sentirse mejor. Es igual que si le hubiese enviado un cuento o una poesía de su autor favorito, un modo de recordarle que estoy ahí. ¿El publicarlo aquí? por compartir con quien me sigue y a quien le gustan las cosas que escribo, unas letras que creo que me salieron más o menos bonitas. Ni más ni menos. Es que este blog es así. Un abrazo.

    Hola Patricia, y bienvenida a mi blog. Muchas gracias por tus palabras. Creo también que lo de escudarse en un perfil puede que lo hagan algunos usuarios de internet, pero he podido comprobar que existen personas que simplemente son iguales por escrito que en persona y que sólo usan esto como un medio más de comunicación. Y sí, mis palabras están aquí sólo por agradar. Me alegra que te gusten. Un abrazo.

    Hola Anónimo 1. Me encanta que te rías. Esta entrada estaba siendo un poco controvertida, lo cuál nunca ha sido mi intención. Así que si a un lector por lo menos, le ha hecho reír, eso que he ganado. Un abrazo.

    Hola Anónimo 2. Sabes que sólo por visitarme con asiduidad y dejarnos SENTIR lo que sientes, estás incluido en la lista de abrazos virtuales pendientes. Muchas gracias por tu apoyo continuo. Un abrazo.

    Hola Anónimo XXX. Es de agradecer que pidas disculpas por si has ofendido a alguien, ya que entrar en casa de otros llamando tontos a quienes están aquí simplemente por compartir ratos y palabras, no creo que sea la mejor forma de hacerlo.
    Nos encanta conocer la opinión de todos, pero es cierto que las cosas se pueden decir de diferentes maneras.
    Me gustaría repetir, como en el caso de Susi, que en ningún momento de la entrada se compara un abrazo real con uno escrito. que simplemente es un cuento que habla de un abrazo, ni se menciona que sea mejor lo uno que lo otro, creo vamos, porque ya me hacéis hasta dudar.
    Siento que tengáis que fingir para relacionaros en las redes sociales, e insisto en que no todos lo hacemos, porque no es necesario.
    Y me gustaría aclarar que esto no es una red social, sino un blog personal donde los lectores entran y leen, y donde publico cosas que siento y que me apetecen. No pretendo hacer un diálogo entre lo que está bien y lo que está mal. Para nada. Ni molestar a nadie.
    No entiendo muy bien lo de las páginas de ligoteo y los blogs serios, ni qué tiene que ver con el tema de la entrada. Aún así, te invito que visites el blog cuando quieras. Un abrazo.

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