29 de diciembre de 2011

colores

La verdad es que cuando me propuse cambiar la imagen de mi pequeño retoño no pensé que me fuera a costar tanto acostumbrarme a verlo en otros tonos. Cierto es que debería acordarme de los días y días que ocupé en darle la forma inicial, y la cantidad de veces que hice y deshice unas y otras partes de su aparentemente simple anatomía, hasta dar con aquellos azules y tostados que lo vistieron durante año y pico.

Pues bien, como podréis comprobar, los colores que elegí esta vez en un rápido gesto, no me han gustado nada y he tenido que cambiarlos de nuevo.

Mi intención no es volver loco a nadie ¡ni mucho menos! Lo que sí es cierto es que mi blog es como yo, y cada vez se parece más a mí: inconformista, cambiante, y en busca de su esencia.

Estos colores son los que ahora me llenan y necesito, no me preguntéis por qué, pero quien conoce mi casa nueva sabe lo que digo (hasta mi planta está conjuntada gracias a Marilú)

La imagen del laberinto, que no he eliminado pues aparece todavía (¿quién la busca?), me pareció muy apropiada para reflejar el camino que mi vida lleva en la actualidad, (aquí iba a poner un "pero" que no voy a poner, ya que mi coach me regañaría si lo leyera) más bien diré que finalmente me he decidido por incluir todas las imágenes que me dicen algo que tiene que ver con mi vida, con mi bienestar, el de los que me rodean y con los pensamientos que llenan todos los minutos de mi vida.

Para ello he tenido que ingeniármelas y construir un mosaico en el que cupiesen todas. Tengo que decir aquí, que tras dos días eligiendo y reduciendo imágenes y pegándolas en powerpoint e intentando encajar los diferentes tamaños, mi querido amigo Helí me dijo que con un maravilloso programa conseguiría este estupendo mosaico y sin tanto esfuerzo. Cierto es.

Animo a mis conocidos a que miren las imágenes con detenimiento. Seguro que encontrarán más de una que les haga sonreír por los recuerdos que les traigan (también se trata un poco de eso).

Tal como decía soy cambiante e insegura, ¡y para colmo tengo mala memoria! por lo que en los próximos días seguramente me toque incluir nuevas imágenes e incluso sustituir otras. Aunque ese proceso ya no se notará tanto porque el mosaico será muuuuy parecido.

Creo que de ahora en adelante, además no voy a quitar color a las fotos como venía haciendo, porque me apetece llenarlo de colorines (espero no resultar estridente).

Y tras este rollo, sólo me queda añadir que tengo la intención de añadir una página más que guarde las imágenes que vaya poniéndole, para no que se me olviden con el paso del tiempo. Pero ya será en el próximo episodio.

¡Ah, y espero que os guste!



22 de diciembre de 2011

entre dos aguas

Hay días, como el de hoy, que siento que estorbo realmente. 

Siento que no se puede estar más en medio y menos oportunamente.

Es más, en este preciso momento estoy bloqueando del todo el fluir, la comunicación y todo lo que pudiese surgir, por estar en mi sitio.

Ya, supongo que si no estáis conmigo ahora no entendéis nada de lo que estoy diciendo.

Voy a intentar explicarlo.

Si por un lado, pongamos en la letra A, es decir, a mí izquierda, hay un chaval cantando a voz en grito "Comando G", desgañitándose con Pimpinela y otro tipo de canción romántica, y al otro, pongamos en la letra C, es decir, a mi derecha, hay una chavala como loca en la ducha, cantándole a su cóquer "dime niñoooo, de quién ereeees..." y "en el portal de Beleeeen, han entrado los pastores y al bueno de San Joseeeé le han roído los calzoneeeees" no me queda otra que pensar:

¿qué narices pinto yo en la letra B, entorpeciendo lo que podría ser una relación idílica????

Decididamente ESTORBO.


21 de diciembre de 2011

personas


No sé qué me pasa últimamente que estoy conociendo personas increíbles.

Vaya donde vaya.

Haga lo que haga.

Parece que se han puesto de acuerdo para pasar por mi vida todas al mismo tiempo.

Empiezan a amontonárseme en la entrada, lo cual no me importaría si no fuera porque me da pánico pensar que no pueda atenderlas a todas como se merecen y acaben dando media vuelta.

Están llenado mis momentos de tal forma, que consiguen darme una nueva forma y hasta están empezando a gustarme cosas que antes no me decían nada.

Ahora los besos de bienvenida esos que me resbalaban, resulta que se han vuelto necesarios y hasta surgen de mí, mis amigas me miran raro, claro.

Y reparto abrazos y palabras cariñosas a cualquier hora del día.

Me siento como flotando y alucinando, y eso puede que me haga estar alejando los pies del suelo y que a veces no esté muy pendiente de las estupendas personas que ya habitaban mi mundo y que siguen ahí.

Hoy quiero daros las gracias, a los unos y a los otros.

A los unos, por cruzaros en mi camino y descubrirme que todavía quedan personas que saben dar sin esperar nada a cambio y que apoyan desinteresadamente a gente como yo.

A los otros, por estar ahí siempre, y aceptarme con mis miles de defectos y de momentos de perderme lejos de vosotros.

GRACIAS

Los unos: Sandra, Patricia, Nuria, Manoli, María, Sergio, Marisa, Jhoselyn, Natacha, Cuecuatzu, Helí, Elma, Ful, Rosa, Silvia, Joan, María, Eva, Joaquin, Javier, Sergio, Marisa, Eliane, Marcelo, Víctor, Nuria, Virgi, Merche, Pili, Juan, Ana, Nuria, Emilio, Mariví, Sara, María, Concha, Menchu, Carmen, José Luis, Ricardo, Desi, Luis, ... ¡Albert, no sé en cuál ponerte, total me vas a llamar cursi igual!!!

Los otros: mi familia al completo, por supuesto, y Luis, Elena, Adriana, Ana, Emma, Ana, Vanesa, Marilú, Espe, Isabel, Luis, Gemma, Pablo, Susana, Carmen, Eladio, Marichús, Marc, Esther, Mariajo, Muriel, Rosa, Sonia, Raquel, Carmen, Caty, Marisa, Paloma, Andrés, Marta, Ángela, Eugenia, Elena, Paqui, Mª José, Javi, ... Si me dejo a alguien que no me lo tenga en cuenta, son las dos de la mañana.

4 de diciembre de 2011

mi cielo iluminado



nubes
incomprensión
lluvia
desasosiego
frío
desarraigo
visión
luz
sol
motivación
camino
vida
situación
esperanza


Las nubes que lo llenan hacen que mi cielo se vuelva gris y desborde incomprensión hasta donde abarcan mis ojos. Nada más la lluvia me saca de mi ensueño, pero para producirme un desasosiego casi inaguantable. Poco a poco el frío penetra a través de mis membranas hasta devolverme la consciencia del absoluto desarraigo de mi propia vida. Únicamente esa visión aporta algo de luz a mis días. Sólo ese nuevo sol, que se alza en el horizonte, consigue que sienta la motivación llamando a mi puerta. Me indica un camino que no conozco, quiero dejarme llevar hacia lo desconocido, ya que eso me hace sentir que aún hay vida. Abro los ojos y estoy muy atenta ante esta situación ya que, el simple hecho de que exista, llena mi mundo de esperanza.



A veces un sentimiento de tristeza puede inspirar más que uno de alegría. A veces es uno de esperanza el que nos trae la inspiración.
Que nadie se asuste de estas letras, ya que las escribí sólo para mí, en un momento ya pasado, y por lo tanto ya no hay nubes ni desasosiego. Ahora lo comparto porque es bonito, o a mí me lo parece.