4 de diciembre de 2011

mi cielo iluminado



nubes
incomprensión
lluvia
desasosiego
frío
desarraigo
visión
luz
sol
motivación
camino
vida
situación
esperanza


Las nubes que lo llenan hacen que mi cielo se vuelva gris y desborde incomprensión hasta donde abarcan mis ojos. Nada más la lluvia me saca de mi ensueño, pero para producirme un desasosiego casi inaguantable. Poco a poco el frío penetra a través de mis membranas hasta devolverme la consciencia del absoluto desarraigo de mi propia vida. Únicamente esa visión aporta algo de luz a mis días. Sólo ese nuevo sol, que se alza en el horizonte, consigue que sienta la motivación llamando a mi puerta. Me indica un camino que no conozco, quiero dejarme llevar hacia lo desconocido, ya que eso me hace sentir que aún hay vida. Abro los ojos y estoy muy atenta ante esta situación ya que, el simple hecho de que exista, llena mi mundo de esperanza.



A veces un sentimiento de tristeza puede inspirar más que uno de alegría. A veces es uno de esperanza el que nos trae la inspiración.
Que nadie se asuste de estas letras, ya que las escribí sólo para mí, en un momento ya pasado, y por lo tanto ya no hay nubes ni desasosiego. Ahora lo comparto porque es bonito, o a mí me lo parece. 




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