10 de mayo de 2012

mi supuesto bar


Hace ocho meses decidí hacerle a mi vida laboral un lavado de cara y, como respuesta a una necesidad económica importante, empezar un nuevo negocio y meterme de lleno en el mundo del pluriempleo.

Ha pasado el tiempo y todo parece marchar viento en popa, con los altibajos que el autoempleo conlleva.

Pero para que no se estanque donde está, desde hace dos semanas escasas ha sido necesario empezar a subir de nuevo una pendiente que va a costar remontar otros cuantos meses y que, con esfuerzo, me hará llegar por fin a esa cima que quiero alcanzar, y que me dará la seguridad de que a mi pequeña familia no va a faltarle nada.

La cosa es que todo este esfuerzo profesional, más que los beneficios económicos que poco a poco va aportando, para lo que realmente me está sirviendo es para darme cuenta de que en el corazón de algunas de las personas que me rodean, hay siempre un espacio para mí.

Es la una y media de la mañana y acabo de levantarme de la cama para escribir porque estaban asaltándome tantas ideas y tantos momentos y tantos sentimientos con respecto a esto, que no he querido arriesgarme a que se perdieran entre mis sueños.

Los sentimientos siguen rondándome, lo difícil es plasmarlos aquí. Los momentos son tantos que también es complicado.

Pero en resumen, lo que he sacado en limpio en este rato de dar vueltas en mi camita, es que mi familia y mis verdaderos amigos han puesto su semilla en ESTO que para mí ahora significa tanto y, que sé a ciencia cierta, que para siempre va a llevar parte de ellos impregnado.

Si lo comparo con la inauguración de, por ejemplo un bar, me doy cuenta de que han ido pasando por él todo tipo de personitas increíbles, algunos incluso haciendo esfuerzos.

Sí, sí, lo digo en serio.

Desde la coleguita más juerguista que siempre disfruta de sus cañitas y a la que, por tanto, le he abierto una ventana al paraíso y ya no sale de aquí, hasta la afectadilla por la crisis como la mayoría, que en realidad tiene que tomarse su vasito de agua porque no puede pagar más y a la que invito de vez en cuando porque viene simplemente por darme apoyo moral y por hacerme compañía.

Desde mi familia completa que se ha volcado por venir a comer aquí cada domingo sin faltar, hasta esa amiga que ya tiene un gran restaurante y no para de darme consejos y asesorarme para que el mío tenga éxito seguro.

Desde esa persona adorable que me hace la vida tan fácil y me hace sentir siempre querida, que está pendiente en todo momento de si necesito más servilletas o pan para acercarse a comprarlo, hasta aquella amiga de mi madre que tomaba el aperitivo en aquella cadena de restaurantes y ahora viene al mi humilde local todas las semanas porque le gusta como cocino, pero sobre todo porque prefiere invertir en mi negocio antes que en el de un gigante que ni se va a enterar ni se lo va a agradecer.

Desde aquel amigo que no tiene tiempo y encima no bebe ni va de bares pero ha venido alguna vez al mío simplemente por conocerlo, saber qué ofrezco y por presentarme amigos a los que sí les gustan los bares, hasta aquellos que se han involucrado tanto, que se han metido detrás de la barra conmigo y ahora servimos juntos las patatas bravas.

Es un bar multiétnico y de estilos variados, en el que cada uno está dejando escrita una frase en la pared que, por supuesto, no voy a borrar nunca.

Como dice una gran amiga mía “yo por mi familia mato” y ahora la mía necesita sí, o sí o también, que este supuesto bar navegue viento en popa, y lo voy a conseguir.

Pero quiero que sepáis que VOSOTR@S sois los que estáis consiguiendo que, por mucho trabajo que me cueste, que por mucha inseguridad que haya llegado a sentir, y por muchos baches que me esté encontrando en mi camino, siga hacia delante sin detenerme como hago a día de hoy.

Gracias, GRACIAS.

7 comentarios:

  1. te deseo toda la suerte del mundo, no son buenos tiempos pero, sin pretender forrarte, solo vivir un poco mejor, económicamente digo. por de autónoma a autónoma te digo que ni enferma te podrás.
    un saludo
    marian

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  2. Me alegra leerte ilusionada y consciente de lo afortunado que resulta contar con gente que te quiere, cada uno a su modo, pero siempre a tu lado, esa es una riqueza que no tiene precio.

    Un saludo

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  3. Hola Marian, bienvenida. Autónoma soy desde hace muuuuchos años, ahora lo que hago es pluriemplearme y apostar por un negocio que me permita darle a mi hija lo que necesite. Muchas gracias por tu apoyo, lo sumo al de las personas de mi entrada. Un abrazo.

    Hola Pilar: Gracias por alegrarte por mí, la alegría de los que me rodean es un apoyo enorme. Gracias y mil gracias por seguirme todavía aunque casi ni saco minutos para seguir escribiendo aquí. Un abrazo.

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  4. Entro en el bar. ¿He estado aquí antes?

    Me dirijo a la mesa del fondo, esa para dos. Me siento. Miro alrededor la gente que conversa, que bebe, que rie.

    Mi mirada no atiende a lo que ve. Se pierde en el espacio. Mi oido no escucha lo que oye. Sencillamente resuena ruido de fondo.

    Concentro, por fin la mirada en un punto. La chica que atiende la barra no para... cañas, vinos y cafés. La observo. Parece conocer a todo el mundo y el mundo gira entorno a ella.

    Analizo sus movimientos, cuantifico su tiempo, imagino sus rincones.

    Desde detrás de la barra levanta la cabeza. Bandeja en mano se acerca a mi. Dejo de oir el murmullo de fondo.

    Hay 10 milisegundos de siléncio... . . . . . . . . . .

    -"Hola! ¿Que quieres tomar?"

    Otros 10... . . . . . . . . . .

    -"¡Cuenta también conmigo!"

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  5. Hola Anónimo, no sé si has estado en el bar antes o no, así de primeras no caigo pero, por supuesto eres bienvenido. Y como en este bar se pueden tomar variedad de productos, pide lo que te apetezca que te atenderemos con gusto. Y además te agradezco sinceramente el apoyo porque, no sé si mi bar pasará de ser un pequeño bar, pero si se mantiene en el tiempo será seguro porque la clientela que lo frecuenta es de calidad. Un abrazo y que disfrutes la estancia.

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  6. El éxito o fracaso de muchos negocios viene dado por el personal que lo regenta. Puede ser la mejor tienda de moda situada en la milla de oro, que si lo atiende gente inútil o mal encarada, tiene todos los papeles para caer rápidamente al abismo de la bancarrota. En el otro lado nos encontramos el típico bar de barrio, sin grandes pretensiones más que dar de comer y subsistir en estos tiempos. el ambiente suele ser agradable, la comida casera, la bebida fresquita y una bonita banda sonora de fondo. Verdaderamente, es un buen lugar para irse a olvidar, para comenzar de nuevo cualquier momento de nuestra vida. Éste bar es el lugar.-

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  7. Hola Anónimo, gracias por definir así mi bar. La verdad es que la música de fondo si la pusiera de mi propia garganta, no sería de lo más atrayente, pero como tengo algún que otro CD agradable, voy tirando. Estás invitado a pasarte por aquí siempre que te apetezca, serás bienvenido. Ah, y suerte con tu propio bar, que me han dicho que allí la música es una pasada y la comida igual de casera. Un abrazo.

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