21 de septiembre de 2012

sin palabras . . .













. . .  así es como me he quedado tras los hechos acontecidos entre ayer y hoy.

Con algo de incertidumbre . . .

. . .  mi mente se ha bloqueado ante la falta de explicación.

Sin brújula interior . . .

. . .  mi alma se tambalea por el suave vaivén del misterio.

Con una extraña paz . . .

. . .  mi cuerpo flota en un manto de absoluta e inesperada tranquilidad.

Sin miedo alguno . . .

. . .  y con ganas de tentar al destino ese en el que no creo.

Con un buen sabor . . .

. . .  así es como mi boca se siente tras probar la fruta prohibida.



2 comentarios:

  1. Sin palabras, sin destino, sin miedo, con paz e incertidumbre, quizás como quien se deja flotar en la corriente, sin saber donde vás, pero disfrutando del viaje.

    Será un placer acompañarte.

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  2. Hola Pilar, así exactamente, flotando y dejándome llevar, acabas de decirlo. Así es como me siento después de mucho tiempo. Y me encanta que me acompañes. Un abrazo.

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