13 de marzo de 2014

vicio sano

Estos días pasados he tenido poco tiempo para dedicar a la lectura de mis blogs favoritos y para escribir en el mío. ¿El motivo? el nuevo vicio que este tímido sol de marzo ha instaurado en nuestra casa.

Hoy, leyendo a Pilar escribir sobre la visita del sol, me he animado a dedicar unos minutos a este paréntesis estacional que, engañando a algunos que creen que la primavera está ya aquí, nos está dejando disfrutar de unos magníficos y cálidos días que ya íbamos necesitando.

La peque, tras la salida familiar en bici del domingo, ha visto su regalo de cumpleaños adelantado casi dos meses y el lunes por la tarde lo estrenó. Y así nos tienes desde el lunes, montados en bici camino del monte una tarde sí y otra también, unos días con su padre, otros conmigo, otros los tres, con el culo ya dolorido, yo, ella no. El subirse en la bici grande y el aprender a cambiar de marcha, fueron uno solo. 

Rápida, inagotable, buscando cuestas y soltando una mano y luego la otra, al tiempo que va dando voces preguntando, contestando o contando todo lo que pasa por su mente durante esa hora de relajación, ejercicio y aire puro que nos brinda nuestro monte particular.

Aprovecharemos estos días de vicio, porque sabemos que son pocos y que, en breve, las camisetas de manga corta volverán a sus respectivos armarios hasta bien entrado mayo.

2 comentarios:

  1. Pero mientras dure a disfrutar ¿verdad?

    relindas las dos.

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  2. Si, al buen tiempo buena cara y todos a la calle, a disfrutar, que para meternos en casita y coger la mantatita en el sofá siempre estamos a tiempo. El sol y el aire te renuevan y te limpian por dentro.

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